Capacidad Para Suceder (Herencia)

Doctrina Sobre La Capacidad  Para  Suceder en  República Dominicana.

CAPACIDAD  PARA  SUCEDER

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Capacidad  para  suceder niño  no  concebido,  niño no viable

Para  suceder  se  necesitan dos cualidades:

. Ser capaz

2º. No estar afectado por indignidad.

CAPACIDAD SUCESORAL. Hay persona que son incapaces para suceder. El artículo 725 del código civil expresa lo siguiente: “para suceder es preciso existir necesariamente en el momento en que la sucesión se abre. Por consiguiente, están incapacitados para suceder:

1º. El que no ha sido aún concebido y;

2º. El niño quien no haya nacido viable.

NIÑO NO CONCEBIDO. Un niño no concebido no puede heredar porque no existe, pero, al contrario, el niño concebido, aunque no haya nacido, si puede heredar. Hay aquí aplicación de la máxima: Infans conceptus  pro nato habetur.

Para la prueba de la concepción, se aplican las presunciones relativas a la duración de la gestación, conforme las establece el artículo 312 del código civil.

NIÑO NO VIABLE. No basta estar concebido al momento en el cual se abre la sucesión: es necesario, aún, quien niño nazca viable, lo cual constituye una cuestión de hecho que los tribunales les aparecían soberanamente y para lo cual siempre será de gran utilidad consultar peritos.

INDIGNIDAD SUCESORAL. Se trata de una sanción civil en virtud de la cual una persona puede descubrirse de una sucesión ab intestat.

Causas de indignidad. La causas de indignidad son limitativas y aparecen enumeradas en el artículo 727 del código civil “Se consideran indigno de suceder, y como tales se excluyen de la sucesión:

1º. El que hubiera sido sentenciado por haber asesinado o intentar asesinar a la persona de cuya sucesión se trate;

Nota. El heredero debe ser condenado como autor de intento o asesinato de su causahabiente, no como cómplice.

2º. El que hubiera dirigido contra este una acusación que hubiese considerado calumniosa;

3º. El heredero mayor de edad que, enterado de la muerte violenta de su causahabiente, no lo hubiere denunciado a la justicia.

PRIMERA CAUSA:

HABER SIDO SENTENCIADO POR ASESINADO O INTENTAR ASESINADO A LA PERSONA  DE CUYA SUCESIÓN SE TRATE. Lo primero que revela, claramente el texto, es que no es suficiente una, sino que de ario que el acusado haya sido condenado, es decir, condenado y yo agregó irrevocablemente (A.P.M.) como consecuencia de lo anteriormente dicho, si sea defendido la acción, por ejemplo por muerte del acusado, la indignidad no opera. La misma solución se debe admitir si el inculpado es descargado por falta de discernimiento o por una causa justificativa, como por ejemplo la defensa legítima. Así mismo la indignidad no opera si se trata de un homicidio por imprudencia o como nuestro código penal le llama: homicidio involuntario.

Esto sólo se dice en el artículo 727 dar muerte o intentar dar muerte. El texto dominicano habla de asesinar o intentar asesinar, bien sabemos que no es lo mismo el homicidio simple que el asesinato por lo que cabe preguntarse: ¿basta el homicidio simple o es necesario el asesinato? Sólo podemos conjeturar ya que no tenemos un código motivados ni hay jurisprudencia al respecto.

Situación pública ha prescripto o ha habido amnistía, tampoco habrá la indignidad la cual no se podrá pronunciar ni aún en el caso en el cual la demanda en indignidad fuere anterior a la amnistía, aunque sobre éste último asunto no toda la doctrina está de acuerdo. Pero la amnistía no tiene ningún efecto sobre la indignidad anteriormente pronunciada.

Ni la excusa ni las atenuantes borran la indignidad si ha habido condenación. La prescripción de la pena una gracia obtenida por el heredero ya condenado, en nada borran su situación de indigno. Pero es obvio que la revisión del proceso que haga desaparecer la falta de culpabilidad, borra también la indignidad. La muerte en duelo es causa de indignidad, pues nuestra legislación no ha hecho del duelo una incriminación especial. Si el heredero ha inferido heridas que han ocasionado la muerte, no opera la indignidad, y más aún en nuestro país donde se habla de asesinar.

La condenación produce la indignidad aunque se haya hecho en contumacia (rebeldía, falta de comparecencia en un juicio).

 

 

 

SEGUNDA CAUSA:

 

DIRIGIR UNA ACUSACIÓN QUE SE HUBIESE CONSIDERADO CALUMNIOSA.

PARA  QUÉ  ESTA  SEGUNDA  CAUSA  OPERE,  ES  NECESARIO:

A) Que haya habido, de parte del heredero, una acusación. Por acusación debemos entender una denuncia, o una querella o un testimonio a cargo;

B) que la acusación sea grave. La doctrina francesa exige que la acusación extrañe la pena de muerte. Entre nosotros se trataría entonces de una acusación que entrañe la pena de 30 años en materia común y 20 años en materia política. Pero la interpretación de esta segunda condición, en la parte que ahora analizó, me resulta desesperante (A.P.M.);

C) la acusación debe ser calumniosa. Esto quiere decir que el heredero calumniador debe ser perseguido y condenado por falso testimonio o denuncia calumniosa.

TERCERA CAUSA:

No denunciar a la justicia la muerte violenta del causante.

Al legislador del desaparecido bien castigar esta indiferencia “culpable”. ¡Esta complicidad moral! Para incurrir en esta sanción es necesario:

A) Que el culpable sea mayor de edad, es decir, con 18, o más años cumplidos;

B) Que no haya denunciado la muerte, aunque no es necesario denunciar al a los matadores, y

C) pero el heredero escapa a la  sanción si su reticencia está excusada, lo cual ocurre cuando cae en las previsiones del artículo 728 del código civil a cuyo tenor: “no incurren en la exclusión a que se refiere el párrafo 3º del artículo anterior (727 del código civil), los ascendientes y descendientes, los afines en el mismo grado, o cónyuges, hermanos, hermanas, tíos, tías, sobrinos y sobrinas del autor de la muerte”.

DECLARACIÓN  Y  EFECTOS  DE  LA    INDIGNIDAD

 

COMO Y POR QUIEN  LA    INDIGNIDAD  ES   DECLARADA. Este asunto ha originado divergencia entre la doctrina y la jurisprudencia para la doctrina la indignidad supone siempre una sentencia especial que la pronuncie. Es decir, no basta con que el indigno haya incurrido en uno de los casos del artículo 727 del código civil, sino que, además una sentencia haya pronunciado la indignidad. Para la jurisprudencia francesa, como es una cualidad incompatible con la de heredero, se sufre de pleno derecho y una sentencia especial no es necesaria al menos en las dos primeras hipótesis del artículo 727 del código civil.

Para jurisprudencia, sólo en la tercera hipótesis se hace necesaria la sentencia especial.

Un solo interesado debe ser admitido a invocar la indignidad, es decir, no sólo los herederos en rango posterior, sino, además sus coherederos y sus legatarios. También los acreedores conforme al artículo 1166 del código civil.

EFECTO   DE   LA   INDIGNIDAD

El indigno es considerado como que jamás han sido heredero de manera que su parte acrecienta la de los demás coherederos.

EFECTOS  DE  LA  INDIGNIDAD  FRENTE  A  LOS  COHEREDEROS

 

Ya hemos dicho que el invierno es considerado como si nunca hubiere sido herederos. Sin embargo, ¡hubiese recibido liberalidades de parte del difunto, las conserva! A esta conclusión se llega por interpretación escrita del artículo 727 del código civil que habla de sucesión y la conclusiones son de interpretación estricta. Pero además, hay que notar que la ley confiere tanto al donante como a los herederos del testador el derecho de pedir injusticia la revocación de una donación o legado recaída en un beneficiario que se haya hecho culpable de actos de ingratitud frente al disponente.

El indigno pierde todos los derechos en la sucesión   ab intestat del difunto y debe restituir no sólo los bienes y capitales hereditarios, sino además, los frutos y rentas de que haya podido gozar después de la apertura de la sucesión.

Art. 729.- El heredero excluido de la sucesión como indigno, está obligado a restituir todos los frutos y rentas que haya percibido, desde el momento en que se abrió la sucesión.   De manera que se le asimila a un poseedor de mala fe.

Efectos de la indignidad frente a los terceros. El título de heredero, del indigno, se aniquila para el porvenir. A partir del momento en que se abre la sucesión, no puede hacer ningún acto válido en relación al patrimonio del de cujus.

Pero relación a los actos hechos en el pasado y en interés de terceros se hayan contratado de buena fe, se mantiene la salida de los actos.

Efectos de la indignidad frente a los hijos del indigno. El artículo 730 del código civil expresa: “los hijos del declarado indigno que tengan derecho a la sucesión directamente y no por representación, no están excluidos por la falta cometida por su padre, pero este, en ningún caso, puede reclamar en los bienes de la misma sucesión, el usufructo que la ley concede a los padres en los bienes de sus hijos”. De manera, pues, que si los hijos del indigno no tienen que invocar la representación, ellos recibirán la herencia.

Por ejemplo, el difunto ha dejado un hijo indigno y un hermano.

Los hijos del indigno suceden por sí mismos a su abuela y excluyen al hermano, ya que aunque ambos están en el mismo grado, el hijo está en el orden de los descendientes que prevalece sobre el de los colaterales. Si al contrario, los hijos del indigno tienen que recurrir a la representación, tienen que soportar el peso de la indignidad de su autor y son descartados de la sucesión.

Por ejemplo, el de cujus deja dos hijos, de los cuales uno es indigno. Los hijos del indigno, para poder heredar, tendrán que representar a su padre: ¡no pueden hacerlo! Solución que está reforzada por las disposiciones del artículo 744 del código civil a cuyo tenor no se representa a las personas vivas, sino únicamente a las que han muerto. Esta solución se debe admitir a un en el caso en que el indigno haya muerto primero,, lo cual no parece equitativo, pero es lo que se ajusta al artículo 730 del código civil.

Casos especiales de desheredación de hijos. Hasta el 1946 no existían en nuestra legislación otros casos de indignidad sucesoral, fuera de los previstos del código civil. Pero en dicho año, el legislador dominicano votó la ley 1097 sobre desheredación de hijos a cuyo tenor, “en adición a los casos establecidos en el artículo 727 del código civil, podrán ser declarados indignos de suceder, y como tales excluidos de la sucesión de sus padres, los hijos legítimos o naturales que hubieren realizado respectivamente actuaciones perjudiciales o engañosas para sus padres o que los afecten en su reputación indignidad; lo que hubieren maltratado o injuriado gravemente con hechos, palabras o de cualquiera otra manera a sus progenitores por hubieren negado su protección o asistencia; lo que cometieren reiteradamente actos en pugna con la moral pública o privada o llevaren una vida licenciosa capaz de producir un motivo de desdoro para el buen nombre de su familia y los que hubieren sido condenados en última instancia a una pena que conlleve perdida de los derechos civiles o por haber cometido un delito grave contra sus padres. Los padres de hijos menores nacidos fuera del matrimonio, podrán, por acto auténtico o por la vía testamentaria, designar un Administrador Especial para los bienes que de ellos habrán de recibir dichos hijos, en calidad de herencia, donación o legado.

Necesidad de sentencia especial. La exclusión sucesoral por las causas indicadas anteriormente, será pronunciada por los tribunales de primera instancia, ante los cuales deben el o los padres intentar la correspondiente demanda contra sus hijos legítimos, o naturales, previa articulación en la misma, de los hechos y circunstancias en que se fundamente dicha acción judicial.

Las partes tendrán derecho a hacer valer para sus acusaciones, alegatos o defensas, todos los medios de prueba deben establecerse, nunca presumirse ni aún en caso de defecto del demandado. Nuestra suprema corte ha dicho:

Considerando: que en la sentencia impugnada no hay constancia alguna de que el demandante aportase ningún medio de prueba para justificar los hecho que él involucraba como fundamento para desherederar a su hija y excluir, como indigna de la sucesión de su padre, que, por otra parte, la referida sentencia viola también las disposiciones los artículo 3 y 4 de la ley 1097 de 1946, que facultan a las partes a hacer valer todos los medios de prueba para el establecimiento de los hechos invocados, y obligan al juez a ponderar u investigar los referidos hechos y determinar si la gravedad de los mismo justifica la exclusión sucesoral solicitada; como todo lo anteriormente expuesto, la sentencia impugnada debe ser casada por violación a las reglas de la prueba.

Poderes del tribunal. El tribunal que conozca la demanda estará invertido de soberano poder para ponderar o investigar los hechos articulados, así como para considerar si los mismos, por su gravedad, son o no susceptibles de ser admitidos para la exclusión sucesoral del demandado. Las partes podrán comparecer por ante el tribunal personalmente o por el ministerio de abogado, el día y la hora indicados en la demanda el plazo de la comparecencia no será menor de 15 días. El tribunal conocerá del caso como asunto sumario a puertas cerradas.

Prohibiciones de apelar. Conforme al artículo 6 de la ley 1097, modificado por la ley 1145 de 1946: “Las sentencias que dicten los Tribunales de Primera Instancia no estarán sujetas al recurso de apelación” y deberán promocionar en todos los casos la compensación de costas entre las partes. La sentencia que pronuncie la exclusión sucesoral se reputará ejecutada mediante la notificación legal que de ella sería la a la parte demandada. La oposición a la sentencia podrá ser válidamente intentada dentro de los quince días que sigan a su notificación.

 

Quien  y  contra  quien,  puede  intentar  la  demanda  en desaceleración

La demanda será intentada por el padre o por la madre, o por ambos según el caso cuando se trate de hijos naturales, la demanda podrá ser intentada indistintamente por el padre o por la madre. La demanda se intenta contra el hijo.

Efecto de la desaceleración. La parte hereditaria que hubiese podido corresponder al hijo que haya sido declarado excluido de la sucesión acrecentará en todos los casos la porción disponible y no la reservatoria.

El o los padres y hubieren obtenido sentencia de exclusión sucesoral contra sus hijos legítimos o naturales, podrán sin embargo, por posterior acto auténtico, o por disposición testamentaria declarar sin efecto dicha sentencia, en cuyo caso el o los hijos excluidos recobrarán todos sus derechos sucesorales.

Quieren advertir que los procedimientos establecidos en la ley 1097 sólo rigen para los casos previstos en su artículo 1, porque para la aplicación de los casos previstos en el artículo 727 del código civil, sigue rigiendo el derecho común, conforme a lo que expresamente dice la ley 1097 en su artículo 11.

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